Habìa una vez, cuando aùn habìa lo que llamaban haber, un lugar limitado; con gente que miraba a algo que llamaban futuro. Era un lugar de gente distinta, de costumbres diferentes, separadas por incontables barreras, pero todas buscaban lo mismo.
Pero bueno no sirve de mucho, aunque suelo subestimar informaciòn, esta breve introducciòn. Me centrarè en un bello paraje en el que los pastizales te harìan pensar que son interminables; cielos tan azules como los bellos ojos de cualquier doncella; bosques tan inmensos que parecen laberintos; estrellas tan brillantes que las noches ia no son oscuras, ademàs, ademàs... ademàs creo que me desviè del tema.
Bueno retomarè mi relato. En este hermoso paraje existìa uno de tantos reinos, pero distinto; sus grandes paredes amuralladas, gigantescos torreones de piedra, todo esto para encerrar un gran vacio. Grandes charlatanes, ampulosos escritores, gente sin horizonte que cree en el destino y piensa que ese es el suyo, en resumen un sociedad birria en la cual nobles y justos de corazòn son tratados como orates; son tratados como la escoria de una sociedad que no puede caer mas pues ya esta en lo profundo. Pero me centrare en una de estas personas nobles, que de por cierto eran muy pocos y a decir verdad este, mi personaje, era el ùltimo de su especie.
Èl un joven de contextura nada atletica; que apenas sabia empuñar una espada; que no tenia ni donde caerse muerto, como suelen decir, entre muchas cosas màs que de mencionarlos harìan que usted dejase de leer.
Èl estaba cansado de esta vida en medio de tanto desorden, que en sus palabras serìan algo asì:" Preferirìa vivir perdido en el bosque rodeado de los peligros de mi amada naturaleza a vivir rodeado de estos animales disfrazados de personas..." palabras que en cierto día se hicieron realidad. Aquel dìa saliendo de esas grandes murallas, en una de sus habituales caminatas, se alejò màs de lo normal, tomò caminos que nunca antes habìa visto y llego a un bosque, que digo, el peor bosque, un bosque al cual la gente llamaba "La entrada al Averno"... tètricos àrbloes cubren su entrada; àrbloes con expresion, expresion de sufrimiento y dolor; no existe luz dentro de èl...
Continuarà...
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